Tanto gurú y tan pocas balas

Vaya por delante que tengo la suerte de conocer a auténticos cracks del medio, algunos personalmente y otros por la red. Se trata de profesionales que ellos mismos nunca se denominarían como gurús, pero en cierta manera lo son. Una pena que no dediquen algo más de su tiempo a divulgar sus conocimientos, pero hay que entender que muchas veces el día a día ahoga y que no todo el mundo ha nacido para comunicar.

Desde hace tiempo intento dedicar parte de mi tiempo a leer sobre todo lo relacionado con mi profesión y especialmente esta semana han habido varias lecturas que me han hecho recapacitar: post de contenido vacío, donde se deciden verdades que ya todos sabemos, donde se invita a seguir fórmulas caducadas en muchos casos, que no aportan nada nuevo. Muchas veces acabaríamos antes si en vez de esa lectura infumable tuviéramos un “bla bla bla…” y que los buscadores los posicionaran por ello, aunque solo fuera por evitarnos la tortura de leerlos. Se agradecería.

Uno de las grandes ventajas y a su vez uno de los principales riesgos del actual panorama en internet es que todo el mundo puede opinar sobre lo que le venga en gana. El escenario es perfecto, todo estamos en igualdad de condiciones para expresarnos, tenemos nuestra pequeña tribuna casi siempre en forma de blog y un sinfin de herramientas como las redes sociales donde opinar, quejarnos o simplemente conectar.

Sin embargo, toda esta información que somos capaces de generar no es gratuita, a su vez el resto del planeta nos bombardea con sus propias ideas. Sigue siendo perfecto. PERO hay una especie que cada vez prolifera más,  los gurús… Antes era muy complicado encontrar uno, había muy pocos y eran auténtico generadores de movimiento y tendencias. Ya lo decían los Ronaldos: “Ella es el gurú, ella domina, ella dirige los pasos de los que caminan […] No hay que hacer nada, solo mirarla”. Hoy cualquiera puede autoproclamarse gurú, aunque seguramente lo decorará bajo un manto de “experto en”, otro tema del que habría que pensar ¿cuándo se pasa de tener conocimientos de algo a ser experto en la materia? En especial cuando la mayoría de los temas que tratamos no tienen una formación reglada.

Debido a las tendencias últimamente proliferan los gurús en social media y en temas de emprendedores, pero sólo es una cuestión de tendencias, ahora son los temas que más fuerte están pegando. En ningún post de estos señores leerás un “en mi opinión” o un “creo que”, no, si eres un gurú todo lo que dices son verdades absolutas. Imaginemos que eres un gurú del tipo emprendedor que por fin ha triunfado con alguno de sus proyectos (recordemos que la media de fracaso de un un emprendedor antes de triunfar viene a ser de 7 fracasos) y piensas que estás en condiciones de tener la verdad absoluta sobre como emprender. Bueno, igual has triunfado porque diste con la idea oportuna en el momento oportuno, pero eso no te hace experto ni gurú, como mucho dar tu opinión y aveces hasta podría considerarse osada. Si fueras un gurú estarías en las islas caimán porque te habrías forrado y no andarías por ahí predicando sobre como emprender, vamos, digo yo… o estarías dedicando todo tu tiempo a tu proyecto que es una de las doctrinas que más se predican: “se es emprendedor las 24h del día”. No majete, si todos los días escribes un post sobre el tema y vas a un par de convenciones a la semana, igual no eres tan emprendedor como dices o quizás es que ser emprendedor te permite hacer más cosas y por tanto la idea que están dando es errónea.

Otra cosa que me sorprende es encontrar en todos los saraos a ciertos personajes, dando conferencias, participando en charlas, es que no se pierden ni uno, caray, que omnipresencia!!! A ver si lo entiendo con otro ejemplo, un señor, especialista en social media (titulo otorgado por la universidad de la red) que participa en 7 saraos sociales cada semana, aportando unos 50 tuits diarios con sus respectivos hashtags del evento en cuestión (o de dónde y con quién ha comido, merendado y cenado…) ¿cuándo le dedica tiempo a sus clientes? O no duermen o algo se me escapa, ¿cuándo generan estrategias de comunicación para el cliente? ¿cuándo dedican tiempo al social media de sus clientes? O lo que es peor, igual es que viven de esta farándula, pero entonces, si eres experto en algo ¿por qué no vives de ello en vez de dedicarte a adoctrinar?

Para acabar de poner la guinda, ahora tenemos gurús creativos que se montan una academia y cobran 20k a los típicos becarios por trabajar (referencia aquí y un buen artículo de opinión al respecto aquí) y aun los habrá que quieran participar. Nos hemos vuelto todos locos.

Bueno, como decía Ford Fairlane, en aquel bodrio serie B,de los 90: “tanto gilipollas y tan pocas balas…”

Y esta es la humilde opinión del abajo firmante.

 

Autor: Juan Castells

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